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domingo, 8 de junio de 2014

La pared: un lugar para expresarse

Las actividades en la universidad cambiaron totalmente el ritmo de publicaciones acá en el blog, pero la Feria del libro me dio un nuevo ánimo y por fin estoy regresando, con mucho más entusiasmo. Antes de traerles mi experiencia de ir a la Feria del libro con ojos de madre, porque les confieso que ahora sólo tengo ojos para los libros infantiles, quiero compartir un texto que con mucho entusiasmo y buena onda nos preparó una de mis primas que es pedagoga. Con eso inauguramos las participaciones de profesionales y especialistas en los temas que nos interesan, espero que sea el inicio de muchas contribuciones.

Mi prima seguramente me cambió los pañales pero al final mi hijo Miguel Ángel nació antes que su Anthony. La distancia y los compromisos de la vida adulta nos alejaron, pero la maternidad nos viene acercando más y más. Son de esas cosas lindas que pasan en la vida. Andreza Magalhães Mendes no tiene el mismo apellido que yo porque a mi mamá se le ocurrió que Pereira Rodrigues sería más lindo que Magalhães Rodrigues (la odio por eso) pero tenemos en común, además de la maternidad, el amor por la educación y la pasión por nuestra profesión. Es por eso que, cuando vi en su facebook las fotos de su pequeño Anthony dibujando por toda, absolutamente TODA la pared de su casa, con toda libertad del mundo, le pedí que nos escriba contando un poco sobre eso, desde su punto de vista de mamá pedagoga, que seguramente es muy diferente del punto de vista de otras mamás.

Como la propuesta del blog era ser bilingüe no les traduje el texto del portugués, pero si me comentan y me dice que es necesario por supuesto que lo haré. Espero que lo disfruten, por acá ya nos hizo cambiar la relación niño x pared y ya nos dejó con las ganas de saber más sobre las actividades que desarrolla Andreza con Anthony. Ojalá vuelva a colaborar pronto, dejo la invitación a ella y a todos los que quieran aportar :)

A parede: apenas um lugar para expressar


Acredito que desenhar é uma forma da criança lidar com a realidade que a cerca, representando situações que lhe interessam. Percebi isto quando peguei meu filho rabiscando uma parede da minha casa. Esta parede fica próximo do quarto dele, e foi um minuto que o deixei sozinho. Pra mim, ele foi para o quarto dele, derrepente escutei um barulho e fui olhar, era o barulho do giz de cera, na hora perguntei o que ele estava fazendo, ele sorriu e disse “bol” “mama” “neném”.



Ele havia desenhado a mamãe jogando bola com ele, achei o máximo, mas a sociedade iria me cobrar, como uma pedagoga permite esta falta de limite?

Pois é! Ainda bem que sou educadora e conheço os benefícios que aquele momento traria se fosse tratado com respeito. Desta forma combinei com ele que não poderia riscar outra parede, e que apenas aquela seria a parede que ele poderia desenhar.

E esta sendo assim desde então. A parede não tem mais espaço para desenhar tudo que o interessa, ela está decorada do piso ao teto. Sim, ao teto! O levantamos para desenhar nas alturas.



Como não haja espaço para ele expressar o que mais gosta, colamos papeis na mesma parede sempre quando consideramos necessário.

Tenho comigo que não devemos copiar tudo que vemos pelo mundo, mas tem coisas que as ciências até tentam explicar, mas tem também momentos que o dinheiro não consegue comprar, digo isto porque aprendemos com bons exemplos e que experiências exitosas devem ser mostradas.



Busquei, pesquisei e descobrir que muitas famílias americanas reservam uma parede para as crianças, pois este hábito contribui para o desenvolvimento escolar, quando uma família delimita um espaço para a criança expressar suas primeiras garatujas ela está dando limites e respeitando o direito de expressividade do crescente-aprendente. O limite vem quando a criança percebe que foi respeitada e precisa respeitar, a partir do momento que delimitamos onde poderá se expressar.

A infância tem adquirido significados diferenciados em decorrência das transformações sociais, politicas, econômicas e culturais que marcam cada sociedade em diferentes tempos e espaços. Isso significa que a ideia de infância não é estática, ela se constrói e se modifica na prática social e está relacionada às formas de se olhar a criança.

Desde que nasce a criança está em contato com o mundo simbólico da cultura em que vive, e assim se dá o processo de desenvolvimento de sua identidade. O desenvolvimento humano se dá em uma construção coletiva, a partir das interações que a criança estabelece com as pessoas, com objetos, ou seja, com tudo aquilo com que está mais envolvida afetivamente, e com o meio.



A criança deve estar constantemente sobre o olhar de um adulto, até durante suas brincadeiras, mas isso não quer dizer que o adulto tenha o direito de interferir na criatividade da criança. A intervenção de um adulto se faz necessária, a mediação é importante para a promoção de significados.

A qualidade e a constância das relações vividas pelo ser humano nos primeiros anos de vida são essenciais ao estabelecimento do vínculo, condição que segundo Borges e Lara (2002), é fundamental para o aprendizado e desenvolvimento infantil. Nesta concepção, o ser humano aprende a ver o mundo pelos olhos de quem o cuida e o educa, e para ver o mundo de uma forma agradável, acolhedora onde vale a pena viver, vai depender muito das relações que vive.



Considero que somos todos serem multidimensionais, ou seja, cada um com suas especificidades e necessidades, somos seres que desde pequenos precisamos de uma educação que seja integral, nesta perspectiva considero que um ambiente bem planejado é fundamental para o processo educativo, seja ele em casa ou na escola. Por esse motivo planejo diferentes oportunidades de aprendizagem para meu filho preparando espaços e materiais de modo que promovam o seu desenvolvimento.

A organização dos espaços e tempo da criança nesta articulação de interesses personalizados resultam de ideias, opções e necessidades respeitando o seu tempo afetivo e cognitivo. É importante que a estimulação não ultrapasse este tempo da criança. 






 Andreza es pedagoga, mamá, esposa, una mujer que hace mil cosas como la mayoría de las mujeres. También es actriz, pero en realidad yo pienso que es un personaje. Las fotos me dejó elegir de su facebook, ojalá no se enoje. 

domingo, 20 de abril de 2014

Una pascua distinta

Siempre critiqué la compra de huevos de pascua como algo innecesario y que incentiva el consumo irresponsable, pero a última hora siempre terminé comprando un huevo o dos a Miguelito porque toda la publicidad está armada para hacerte sentir la peor madre del mundo si no lo haces. Este año decidí que no me iba a dejar engañar una vez más y que íbamos a tener una pascua diferente. Y la tuvimos.

Hace tiempo que quería hacer una búsqueda al tesoro con Migue, porque entró en esa etapa de que le gustan los piratas. Aproveché la oportunidad y también ideamos algunas otras actividades para el día de hoy, que fue según Nuez, la primita de Miguel, fue "la mejor pascua de todos los tiempos" :)

Empezamos pintando huevos de gallina con tempera y plasticola. Por dos semanas abrí los huevos con cuidado y fui reservando la cáscara.  





Después buscamos las golosinas por el patio, lo hicimos en varias etapas. Primero con pistas dentro de botellas de vidrio, como mapas del tesoro, hice en papel viejo y dañado como para dar la impresión de ser algo muy antiguo 


Nuestras sorpresas y tesoro fueron muy sencillos, para ser coherentes con la idea de no incentivar el consumo innecesario. Consistió en un paquete de maní colorido y otro de maní con chocolate, que abrí y dividí en tres paquetes más chicos cada uno, de modo que alcanzara un paquete de cada uno para cada niño. Además, un paquete de caramelos, 6 chupetines y una caja de bombón, a lo que se agregó algunos anillos, pulseras, llaveros, lindas semillas y caracoles que ya teníamos en casa. También hice 6 conejitos, 3 de tela y tres de rollito de papel higiénico. En total gastamos aproximadamente treinta mil guaraníes para tres niños, mucho menos de lo que cuesta un huevo de chocolate.



Dividimos el tesoro en partes, los bombones y caramelos con los anillos y otros objetos en un baúl del tesoro que enterramos en el patio y los paquetes de maní y los conejos ocultamos entre los árboles y en la casa (bajo la cama, bajo la parrilla, etc). Distribuimos los mapas dentro de botellas para que las encontraran. En un segundo momento, en lugar de seguir pistas dibujadas en forma de mapas, buscaron los carteles con dibujo de conejo, que indicaban dónde había alguna sorpresa ocultada. 


La gran atracción fue el tesoro enterrado, que encontraron con la ayuda de otro mapa. Cada uno tenía su palita.




Después de todo, se juntaron para compartir igualitariamente todo lo que encontraron, lo que fue dado como principal regla del juego al iniciarse la búsqueda.

¡Muy divertido! Pero ojo, eso no fue todo. Después, aun pintaron dibujos del conejo de pascua con un huevo que contenía las palabras "justicia, igualdad y libertad" como una forma de recordar que necesitamos renovación y renacimiento en el ámbito social y político también y no sólo como símbolo de pascua. Leímos un cuentito y por último merendamos ricas tortitas, que los niños decoraron por su cuenta.



Migue, Nuez y Miel estaban extasiados y felices, los adultos chochos. Todos nos divertimos. Y yo, además, estoy satisfecha de poder enseñar valores a mi hijo y a sus primitas. Aprendimos que no hace falta mucho para divertirnos y ponernos contentos, que lo importante es jugar y disfrutarlo juntos. Me encantó la experiencia y quiero repetirla cuanto antes. Y a los niños por supuesto que les pareció la mejor aventura de sus vidas, nunca Nuez y Miel me abrazaron como hoy, creo que les conquisté definitivamente.

Espero que ustedes se inspiren y se animen a hacerlo también. Si llegan a inventar algo similar cuéntenme :D

¡Felices pascuas!

domingo, 6 de abril de 2014

Somos todas Adelir: por un mundo sin violencia obstétrica

Hay cosas que pasan en el día del parto que te marcan, creo que por toda la vida. No sé, hace sólo tres años del mío. Pero sin duda es el día más feliz de nuestras vidas. O el más traumático. Cuanto más leo relatos y experiencias de parto más segura estoy que tener un parto feliz es algo por el cual se pelea, no es algo que pasa naturalmente. Pero acá en Paraguay muy poco se habla de violencia obstétrica, la verdad es que ni sé si ese término está del todo correcto en castellano porque acá nunca lo escuché.

Gritos, chantajes emocionales poniendo en duda la salud del bebé y de la madre, negación de información sobre los procedimientos y sobre los medicamentos utilizados, negación del derecho de tener alguien que acompañe a la madre en el momento del parto, práctica de procedimientos innecesarios sin el permiso de la madre/paciente, desrespeto a la decisión de la madre sobre el parto en el último momento bajo algún argumento infundado que la madre no está en condición de considerar objetivamente, biberones dados sin permiso, bebés que son llevados sin que la madre los toque o los vea y que sólo regresan dos horas después, ya satisfechos con mamaderas. Cicatrices, bebés asustados, mamás mutiladas, traumatizadas: PARTOS ROBADOS.

Recientemente a través del blog Cientista que virou mãe vi un ensayo fotográfico que trae como tema la violencia obstétrica y pone en foco las cicatrices que deja en sus víctimas y frases con cosas horribles que escucharon o que les pasó durante el parto. Sí, mujeres que debían protagonizar el día más feliz de sus vidas y terminan sufriendo torturas físicas y psicológicas. Yo lo sé, yo lo viví. Tuve que escuchar en el día en que se me rompió la bolsa que mi médica no es de esperar el parto normal, después de 38 semanas diciéndole que lo prefería. Y el argumento que usó para hacerlo, después, a través de lecturas provenientes de profesionales comprometidos con la salud y los derechos de las madres y mujeres en general, descubrí que era falso. Luego después del parto sufrí la presión de escuchar a cada rato "si no aprende a chupar le voy a dar el biberón" sin tener ningún profesional que me apoye y me explique cómo amamantar. Y vi a mi bebé después que su hermana, su sobrina, su padre, todo el sanatorio ya lo había visto a través de un vidrio a pesar de ser un bebé perfectamente sano.

foto de Carla Rairter, parte del proyecto 1:4 retratos da violência obstétrica

tatuaje cita algo que dijo el obstetra y que se resume como "recomiendo una cesárea, tu bebito no quiere morir". Es decir, hay un apelo emocional y no un argumento objetivo para la afirmación de que hay que hacer una cirugía

Mucho podía contarles sobre qué se siente en tener frustradas las expectativas en relación al parto, pero no es sobre mi parto que les vengo a hablar hoy. Lo que me pasó acá en Asunción hace tres años no es nada comparado al caso de Adelir Carmem Lemos de Góes en Brasil la semana pasada. El 1 de abril Adelir empezó a tener los primeros dolores de parto y acudió al hospital. La médica le dio como única opción hacer una cesárea. Adelir no quiso hacerlo, el bebé estaba bien, los latidos cardíacos normales, presión normal, decidió ir a su casa a esperar el momento más oportuno para volver al hospital y tener un parto natural. Adelir sabía que el trabajo de parto podía durar todavía unas cuantas horas y estaba asistida por una doila. No tenía intención de hacer un parto en su casa, sólo iba a esperar la hora correcta de volver al hospital. Esa hora no llegó. En la madrugada policías armados invadieron la casa de Adelir amenazándola a ella y al marido delante de sus dos hijos mayores y obligándoles a subirse en una ambulancia. Adelir fue arrestada, secuestrada, obligada a hacer una cesárea sin su consentimiento. Además de obligarla a la cirugía le negaron el derecho a tener su marido acompañándola durante el procedimiento, lo que en Brasil es garantizado por la ley federal 11.108/2005.

foto de Adelir en la noticia sobre su parto forzado 

La ley no fue respetada, la decisión de una madre no fue respetada, el derecho de una mujer sobre su propio cuerpo fue violado en favor de la supuesta garantización de la vida de un bebé, garantización esa que fue basada en la opinión de una única médica y nada ni nadie más.

El caso de Adelir es el caso más extremado que ya vi de violencia obstétrica. Representa una gran angustia y un gran dolor para mí y muchas madres que decidieron informarse y militar por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestro partos, para que nadie nos vuelva a engañar y someternos a cirugías que no queremos. Representa, como afirman en la convocatoria brasileña para un acto de apoyo, la violación de los Derechos Humanos, de los Derechos de las mujeres, de los Derechos sexuales y reproductivos, de los Derechos de las minorías (Adelir y su familia son gitanos). Representa la militarización de la policía y la debilidad y falsedad de nuestra democracia que viola su propia constitución arbitrariamente.

A Adelir no le van a devolver su parto robado por el antojo de una médica y el Estado brasileño. Pero el Brasil y el mundo se movilizan en apoyo a Adelir y en defenza de los derechos humanos. El 11 se hará un acto con la consigna “Somos Todxs Adelir – Acto en Contra a la Violencia Obstétrica” y yo a través de ese espacio me sumo a esa movida porque Adelir soy yo, somos todas las mujeres que peleamos por nuestros derechos.

arte de Ana Muriel 

ilustración de la convocatoria para el acto nacional
#somostodxsAdelir


#SomostodasAdelir #meucorpominhasregras

Convocatoria para la movilización nacional:

https://www.facebook.com/events/304993139652198/

Más informacioes sobre el hecho (compilado del sitio arriba mencionado):
http://www.bbc.co.uk/portuguese/noticias/2014/04/140404_cesarea_debate_pai_rb.shtml
  



sábado, 5 de abril de 2014

De la obligación de usar/querer rosa o azul

El peluche de la foto se llama Pepito, no porque le di ese nombre sino porque ese es su nombre de fábrica. Estuvo muy de moda en Brasil en los años 90', era el premio más deseado de la mayoría de las rifas, todos queríamos un oso Pepito, era el objeto de deseo de mi niñez. Un osito para dormir abrazados, con pijamita y gorra de dormir, pura ternura. Era el peluche más deseado de mis 9, 10 años. Tanto que me recuerdo perfectamente el día en que fuimos a comprarlo, y cómo volví contenta de la tienda abrazándolo y sintiendo su rico olorcito de peluche nuevo. Pero no estaba 100% contenta, me sentía rara.



A Pepito lo tengo hasta hoy, está como nuevo como pueden ver. Suele estar sobre la cama de Migue, para el espanto de la gente que viene a visitarnos y ve ese peluche rosado en la cama de un varoncito, sin saber que el peluche en realidad es un recuerdo mío. Lo que nadie nunca supo es que ese desconcierto por el color también lo viví yo con Pepito.  En mi imaginario siempre fue varón, a pesar de ser rosado, su carita siempre me pareció masculina y eso nunca me pareció raro. El problema siempre fue otro. El problema es que Pepito siempre fue mi alegría y mi frustración. 
Pepito celeste  aquí

El día que me lo regalaron me quedó en la memoria no sólo por la alegría sino más bien por esa sensación rara de no poder tener lo que uno quiere, de ser obligada a tener algo queriendo otra cosa.  Nunca me olvido que el Pepito celeste me pareció más bonito, quizás porque siempre me pareció que los pepitos son varones, no lo sé. Lo que sé es que entré a aquella tienda cuyo nombre ya no me recuerdo y me encantó el Pepito celeste, ¡qué lindo era! ¡Qué divino! Era como un sueño cumplido. Tal vez algunos digan que en aquel momento ya estaba destinada y ya presentía que iba a ser mamá de un varón y no de una nena, tal vez, no podemos afirmar ni que sí ni que no, lo que sí es que tenemos impregnados en nuestro imaginario eso de rosado para nenas y celeste para varones. 

Al Pepito celeste lo abracé con todo mi amor y lo dejé allá en la tienda, porque me sentí en la obligación de llevar el rosado. No me recuerdo si mamá me dijo que lleve el rosado, pienso que no, mamá siempre nos dejó jugar con lo que queríamos. Pero yo tenía por alguna razón esa regla, ese tabú hacia el celeste, esa sensación de tener que elegir entre mi gusto por el celeste y la obligación por el rosado. Ganó la obligación.

Pepito gigante para adornar la cama, solía ser premio de las rifas.
De ese sí tuve un celeste pero no daba tanto gusto porque era demasiado grande


A mi Pepito rosado lo amé con todo mi corazón, tanto que lo conservé. Dormíamos juntos, le leía cuentos, y hasta hoy disfruto darle un abrazo y usarlo como almohada. Y hasta hoy, cada vez que lo abrazo, se me viene en la mente la imagen del Pepito Celeste y pienso qué feliz sería si alguien me lo regalara, aun ya siendo grande. Y, como mamá, lo que siempre pienso cuando veo mi Pepito es: ¿Hasta cuándo los niños van a tener ese tipo de frustración? ¿Hasta cuándo vamos a reproducir esos estereotipos?  

"El dragón perezoso" y otras historias

Debido al trabajo y los cambios de rutina que significa el inicio de clases el blog estuvo un poco olvidado. Pero eso no significa que no estuvimos haciendo manualidades y leyendo libros infantiles. Por el contrario, tenemos muchos juguetes reciclados para mostrarles y, además, Migue entró en esa linda etapa en que no se duerme si no le leemos algo. "Un libro y lalala" es la consigna para dormir y significa que después de leer quiere una canción de cuna <3. Hay veces que me pide leer tres o cuatro veces la misma historia y me duermo leyéndole y hay veces que pide que le lea durante el día. Eso es lo más importante y me llena el corazón de alegría, porque el niño tiene que querer a los libros y divertirse con ellos y no solamente tenerlos como narración de cuna.

Pero bueno, para empezar a ponernos al día, hoy les traje el libro preferido de Migue, ese que de tanto leerle y de tanto gustarle ya empieza a memorizar algunos trechos y a contar él mismo algunas páginas. El libro es Cuento de buenas noches para los más pequeños de la editorial Usborne. Tiene 133 páginas y reúne cinco historias de varios autores:

  1. "La boda de los ratones" (cuento popular adaptado por Mairi Mackinnon e ilustrado por Frank Endersby)
  2. "El dragón perezoso" (cuento de Kenneth Grahame adaptado por Lesley Sims e ilustrado por Fred Blunt)
  3. "La tortuga y el águila" (fábula de Esopo adaptada por Lloyd Jones e ilustrada por Eugenia Nobati)
  4. "La cigarra y la hormiga" (fábula de Esopo adaptada por Lesley Sims, ilustrada por Merel eyckerman)
  5. "El búho y la gatita" (poema de Edward Lear, ilustración de Victoria Ball)


Es de esos libros que valen más por la ilustración que por el texto, pero que mantiene la gracia y un ritmo agradable en la parte verbal. Ideal para niños pequeños, como el título ya avisa. Poco texto, pero con hermosos dibujos que te permiten inventar nuevas historias o agregar nuevos detalles a la historia cada vez que lees. Lo lindo es la variedad de géneros que trae, ya que pasea por el cuento, la fábula y el poema.

La historia preferida de Migue por supuesto que es la del dragón. Está en una etapa en que le encanta todo lo que es de monstruos, dragones, dinosaurios o robots. "El dragón perezoso" es un dragón que vive en un monte cercano a una pequeña villa. Un día llega el papá aterrorizado contando lo que vio y el hijo, un niño muy vivo, deduce que es un dragón y decide ir a ver si ese dragón es bueno o malo. En ese momento el niño saluda y dice "¡hasta la vista!" pero Migue siempre prefiere decir "¡Adiós mamá!, ¡Adiós, papá! :). el dragón resulta ser bueno y cuenta muchas aventuras al niño hasta que toda la villa se entera de la existencia del dragón y pasan a temerle y a querer que San Jorge, el mata dragones, lo desafíe a un duelo. En eso empieza la aventura del niño, que trata de impedir que le pase algo malo a su amigo dragón. Después de mucha aventura todo termina en un gran banquete y Miguelito se pasa nombrando todos los alimentos de la mesa ilustrada.

Una linda historia que recupera los temas medievales de dragones y caballeros, uno de los temas más emocionantes para las criaturas. ¿Quién nunca se imaginó matando dragones y salvando doncellas o siendo salvados? Pues lo divertido de esa historia es que el que generalmente es el villano es el que necesita ser salvado y el ingenio del niño es el factor determinante para ello (tal vez por eso le guste tanto a Migue, porque siente que podría protagonizar esa historia).

Los que quieran adquirir ese libro pueden acercarse a la librería Oceano.

Y para seguir divirtiéndose con las historias no se olviden ponerse a dibujarlas :D





lunes, 10 de febrero de 2014

Lactancia ¿instinto o ideología?

Uno de los temas que más me tiene preocupada es el de la lactancia. Como madre que amamantó por casi tres años, como madre que creció en una familia en donde varios primos mamaron por más de un año y medio, como madre que como hija mamó hasta los dos años y medio, como madre que desde que supo que estaba embarazada quiso amamantar, realmente me preocupa el tema. Porque desde que me embaracé la gente fue creando problemas y tratando de convencerme de que a lo mejor no podría amamantar, que a lo mejor no iba a tener leche, que a lo mejor iba a cansarme y era mejor usar fórmula, que a lo mejor, a lo mejor. Quizás quizás quizás, pero no era una música muy agradable: eran amigos, parientes, desconocidos, enfermeros, obstetras, pediatras, todos creando problemas y mitos sobre el acto de amamantar, todos creando una especie de miedo o tensión, perjudicando la lactancia. Ya les conté en otro momento que mi hijo mamó porque quise yo, porque dije a la enfermera que se iba a morir de hambre pero no iba a tomar biberón porque yo era sana y tenía leche y nadie me iba a quitar el derecho de hacer lo natural, lo normal ¿cómo cuernos la gente dejó de verlo y empezó a creer que es mejor darle un pico de plástico con una fórmula que ni sabemos qué contiene? ¿cómo los profesionales de salud terminan siendo más fieles a la industria de leche en polvo que a los pacientes? ¿dónde está la ética? ¿dónde está el buen sentido? ¿el instinto? 

primeros minutos de vida, en lugar de enseñar y orientar 
a dar el pecho lo llevaron y le dieron bibeberón

En tres años de lactancia sufrí mucha discriminación, porque un niño que mama prácticamente parado es más feo para el imaginario colectivo que un bebé recién nacido con chupete o biberón ¿se dan cuenta de la inversión de valores? Porque lo lindo y chuchi es estar divina mientras el hijo toma biberón, la teta es cosa de indígenas, cosa de pobre ¡Cuánta ignorancia! ¡En serio! Primero porque nunca dejé de sentirme divina amamantando, por el contrario, siempre me sentí una mujer maravilla, todo lo que mi hijo necesitaba lo fabricaba yo, ¡fantástico! Segundo porque somos mamíferos, debemos, tenemos que, necesitamos mamar la leche que sale de nuestra madre, es natural, no es cuestión de clase. 

En Brasil hace poco hubo un escándalo en la web con un texto en el que un bebé era el personaje y decía que quería leche en polvo ¿Cómo se le ocurre a un adulto escribir que un bebé prefiere fórmula? ¿Cómo la sección dedicada a la educación y salud infantiles de una revista permite semejante posteo? Al lado del texto había la publicidad de una marca de leche ¿sospechoso? Y sí... La vida es una industria, los niños, consumidores en potencial, cuanto antes consumen mejor, si ya nacen consumiendo, ¡perfecto! ¿y vamos a seguir no más la onda y ser víctimas de la publicidad? ¡Yo no!, en ese punto nunca, ¡jamás!

1er día 1ª mamada, después de mucho sufrir (ya estaba satisfecho 
y acostumbrado con el biberón y no quería tomar el peho)

Cuando Miguel Ángel tenía un año y ocho meses le dije a su pediatra -que siempre nos había dicho "leche materna por mínimo dos años, recomienda la OMS"- que lo iba a despechar, no aguantaba ya la presión social de ser madre que amamanta en un mundo lleno de biberones. Se lo dije, en la esperanza que me dijera una vez más "mínimo dos años, es lo recomendable", porque era apoyo lo que yo quería. Pero no, dijo que sí, que ya era más que hora. ¿y dónde está la coherencia, doctor? ¿Ud. habla por la Organización Mundial de Salud pero no lo asume por si mismo? ¿Dónde está la coherencia? Nos fuimos a otro pediatra, para tener una segunda opinión sobre la posible alergia que tenia nuestro hijo (y no sobre lactancia). El Dr. Aníbal Carrillo nos hizo un cuestionario y cuando preguntó cuánto tiempo  Miguel había mamado supo que todavía lo hacía y nos elogió mucho, dijo que era genial, que con razón Miguel Ángel era tan sano (era la primera vez que se enfermaba y era posiblemente una alergia respiratoria no más) y le dije "sí, pero ya lo voy a despechar". Y me miró como si hubiera dicho "ya no le voy a cuidar" y me dijo "nooooooooooooo madre, ni pensarlo, ud. es sana, es fuerte, puede amamantarlo hasta cuando quiera, es lo mejor para él". En ese día sentí que por fin encontré un profesional  en que podía confiar y que nos apoyaba en nuestra "locura" (porque la gente nos miraba como si fuéramos locos), un médico que trabajaba para sus pacientes y no para la industria de leche, el mismo médico que dijo que a esa edad ya podía tomar leche de vaca no más (además de la leche materna), "¿para qué fórmula?, no hace falta la fórmula". la verdad es que ni sabemos qué exactamente contienen las fórmulas. Y con eso, y con pocas conversaciones en actos sociales con el Dr. Joel Filártiga -que no es pediatra pero todos conocen su trayectoria y saben cuánto denuncia los alimentos que causan daños a la salud (recién presentó un informe sobre la relación entre los transgénicos y el aumento de los casos de cáncer)- llegué a la triste conclusión de que hoy la lactancia materna es una cuestión ideológica y no biológica. Es horrible, pero es así. Es absurdo pero lo veo, lo sentí en la piel. Si la madre no tiene bien clara y definida su opción, si no tiene convicción y argumentos, cualquier médico o pariente o desconocido le engaña con el cuento de la poca leche, de la fórmula para descansar un poco, de que los varoncitos necesitan sí o sí fórmula porque comen demasiado y nunca es suficiente la leche de la madre. Si no es un médico comprometido con la causa popular, ya te enchufa una formula aun antes de que nazca el crío, si no es alguien que tiene información, que conoce y ve críticamente los discursos de los profesionales, de los medios, de la sociedad, sabe del sanatorio con el niño con biberón y chupete en boca. ¡Qué tristeza me da!

1 año 3 meses, última foto mamando porque después ya no hacían sentir vergüenza
y ya no quise sacar fotos para ocultarlo

Hoy volví a pensar en todo eso porque encontré una entrevista con otro pediatra comprometido, el español Carlos González, y es tan lindo y grato encontrar gente que trabaja por la gente y no para la industria que no pude dejar de escribir para agradecerles y hacerles conocer. En textos futuros voy a traer ese tema a través de reseñas de estos médicos y otros, con suerte hasta logro entrevistar a los paraguayos ¿qué les parece? Otro tema que pienso traer es el parto, ¿ya se preguntaron cuántas cesáreas hechas son realmente necesarias? ¿ya se dieron cuenta que un procedimiento que debía ser usado sólo en caso de emergencia hoy es tenido como primera opción? ¿qué problemas puede traer esa práctica? ¿ya pensaron? Todo eso nos vamos a preguntar e intentar contestar con la ayuda de profesionales. Por hoy sólo quisiera dejarles con el vídeo en el que el Dr. González habla de la lactancia usando una metáfora muy buena: la de la silla de ruedas. Él dice que optar entre leche materna o leche en polvo es tan absurda como optar por caminar o andar en silla de ruedas. Nadie anda en silla de ruedas si puede caminar y nadie debía dar leche en polvo si puede amamantar.

No quería dejar de mencionar que los médicos mencionados no fueron los únicos que apoyaron la lactancia acá en Paraguay, sólo los menciono a ellos porque fueron un apoyo en un momento en que casi dejé de amamantar, y porque siempre están peleando por la mejoría de la salud y los admiro mucho, les recomiendo que busquen saber de ellos, principalmente del Dr. Filártiga que viene luchando desde la época de la dictadura.  También quiero aclarar que ese texto no tiene ninguna intención de ofender a las madres que por alguna razón no amamantaron, sobre eso vamos a hablar en otro momento, hay varios problemas que llevan a eso, empezando por la licencia maternidad que es un chiste, ¿no es cierto? ¿cómo amamantar por lo menos por 2 años, y exclusivamente por 6 meses, si la licencia dura 3 meses? Sólo teniendo la suerte de trabajar en casa como yo lo hacía como traductora y correctora de textos, o dedicándose solamente al hogar y al hijo (lo que no está mal pero está ya lejos de la realidad de muchas mujeres). De todo eso hay que hablar, por todo eso hay que pelear, de todo eso quiero conversar con ustedes, las madres y los hijos se lo merecen, todos lo merecen, por la calidad de vida y el futuro de nuestra especie.

Los veo pronto, ojalá les haya dejado algunas interrogantes y que sigan con las ganas de tratar el tema.

No se olviden de ver el video del Dr. González:


domingo, 2 de febrero de 2014

Crear con rollos no es un rollo

Uno de los objetos que más me gusta reciclar en las actividades con Miguelito es el rollito de papel higiénico. La forma permite hacer desde títeres hasta cajitas contenedoras de caramelos y el cartón es uno de los materiales que más me gustan, permite hacer de todo, desde un juego rápido con pintura y pincel creando algo momentáneo y desechable hasta trabajos más complejos y duraderos. En los dos últimos cumpleaños de Migue usé como ítem de decoración, y pretendo seguir usándolo. Acá nunca tiramos los rollitos (el de papel de cocina tampoco). hace unos días hice algo  rápido, só pegué papel para hacer pelo y ojitos y le dejé pintar libremente a Migue.




Hoy por coincidencia encontré en un sitio español un modelo más prolijo que se puede hacer con más tranquilidad y con niños más grandes: 


De paso les muestro lo que hicimos para los cumpleaños. Para el tercer cumple monstruitos con caramelos y chupetines: 

En el segundo cumple el motivo fue autitos, hice 5 de esos en los colores de la fiesta para adornar la mesa (en otro momento les enseñaré cómo se hace):


¿Y ustedes? ¿suelen aprovechar los rollitos? ¿Me mandan sus ideas? Les pongo abajo algunas otras ideas que encontré en la web:
castillos y coronas aquí

animales, en el sitio hay moldes para cortar y pegar al rollito 

cajita de regalo aquí

guirlanda para la puerta aquí

¿Qué cosas les gustaría que haga para mostrar en el blog?